El futuro de la Axarquía pasa por regenerar las fincas con árboles adaptados a las nuevas condiciones

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El sector agrícola de la comarca de la Axarquía respira con alivio tras las últimas precipitaciones que han dejado el pantano rozando el 90% de su capacidad. Sin embargo, el futuro del campo exige mirada larga, innovación y una gestión impecable de los recursos.

AUDIO DE LA ENTREVISTA

Para analizar la radiografía actual del sector de los subtropicales, Las Mañanas de Fusión Radio, con la participación de nuestro director José Luis Pérez, ha recibido a José María Fernández Ginés, CEO de Viveros Brokaw, una empresa que es historia viva y motor económico de nuestra comarca.

Con más de 300 trabajadores directos y exportando cerca del 60% de su producción, Viveros Brokaw se encuentra en un «momento dulce» de demanda, aunque no exento de importantes desafíos marcados por los costes de producción, el cambio climático y el relevo generacional.

De California a la Axarquía: los pioneros del aguacate Hass

Para entender el paisaje actual de la Axarquía hay que remontarse a 1984. Tal y como ha recordado Fernández Ginés, los orígenes de Viveros Brokaw son el fruto de la visión de tres socios: los locales Pepe Portolés y Juan Ferrer, junto al estadounidense Rob Brokaw.

«Rob venía de una familia que había iniciado un vivero en Ventura (California) hace más de 60 años. Su padre lo mandó a España con 18 años para investigar si había opciones para el aguacate aquí. Tras probar primero con la fresa, empezaron a traer semillas y material genético de California. Ellos fueron los pioneros en iniciar el cultivo del aguacate Hass y el mango en la Axarquía», relata el CEO. Un acierto que, 40 años después, mantiene a la empresa produciendo exclusivamente plantas subtropicales.

La alegría de la lluvia y el gran reto del agua

Las recientes lluvias han cambiado el estado de ánimo en el campo. «Ya nos hacía falta. El cultivo del aguacate y el mango ha sufrido mucho tras varios años de sequía brutal, lidiando con problemas de salinidad y aguas regeneradas no ideales», señala Fernández Ginés.

Esta inyección de agua ha disparado la demanda de los agricultores, hasta el punto de que los viveros tienen dificultades para suministrar toda la planta que se solicita. No obstante, el CEO de Viveros Brokaw advierte que la lluvia no debe frenar el debate estructural sobre el agua, en especial sobre la futura desaladora.

«La desaladora dará una solución, pero lo que tememos es que los costes disparen el precio del agua. Poner hoy en marcha una hectárea de aguacate, de forma profesional, cuesta entre 30.000 y 35.000 euros. Si a esa inversión le sumas un agua a un precio desorbitado, el manejo de la finca se complica. Las fincas tienen que estar muy bien optimizadas», advierte.

La revolución del «Aguacate Clonal»

Si hay un producto estrella que define a Viveros Brokaw a nivel mundial es el aguacate clonal. Fernández Ginés lo explica de forma sencilla: «Es replicar árboles para hacerlos genéticamente iguales». A diferencia de plantar una simple semilla —lo que genera variabilidad en cada árbol—, la técnica clonal garantiza homogeneidad.

«Garantizamos fincas más productivas, más estables, con árboles tolerantes a enfermedades y con un manejo mucho más cómodo. Además, entran en producción mucho antes; al segundo año ya puedes estar cosechando tres o cuatro toneladas por hectárea», detalla el directivo. Actualmente, la empresa produce unas 750.000 plantas de aguacate clonal al año, siendo líderes y referentes tecnológicos tras más de tres décadas perfeccionando esta técnica.

Expansión nacional e impacto geopolítico

El cambio climático y la búsqueda de nuevas zonas de cultivo han roto los mapas tradicionales. Brokaw ya no solo vende en la Axarquía, Cádiz, Huelva o la Comunidad Valenciana, sino que ha llevado el cultivo a lugares insospechados. «Tenemos clientes cosechando 18 o 20 toneladas en fincas de Galicia, Asturias, Cantabria y el norte de Portugal», revela Fernández Ginés. A nivel internacional, su mercado abarca toda la cuenca mediterránea: Grecia, Turquía, Líbano, Marruecos y Francia.

Sin embargo, el alcance global también los expone a las crisis internacionales. Las guerras y tensiones geopolíticas actuales han provocado aumentos de entre un 10% y un 15% en los costes de materias primas esenciales como plásticos, sustratos y gasóleo, lo que supone un reto añadido para mantener la rentabilidad.

Una reflexión hacia el futuro

Ante el debate de si el aguacate y el mango han tocado techo en la comarca, el CEO lo tiene claro: hay fincas con 40 años que necesitan una renovación urgente. «El futuro pasa por regenerar, replantar y hacer fincas jóvenes y más productivas con patrones específicamente pensados para las condiciones actuales de clima y agua».

Desde Viveros Brokaw lanzan un mensaje final de apoyo incondicional a los agricultores de la Axarquía: «Vamos a poner todo de nuestra parte para ayudar al agricultor a que se anime a seguir manteniendo ese sector agrícola tan potente que ha sido nuestra comarca durante años».