La Semana Santa de Málaga tiene rostro y, para este próximo 2026, también tiene volumen. José Martín España, el artista encargado de anunciar la Semana Mayor malagueña, ha sido el protagonista de la última entrega de La Voz del Sentimiento, el programa cofrade de Fusión Radio conducido por Pablo Domínguez. En una conversación profunda y reflexiva, Martín España ha detallado cómo gestó una de las obras más comentadas, un cartel que trasciende el lienzo para convertirse en una experiencia tridimensional.
VÍDEO DEL PROGRAMA
AUDIO DEL PROGRAMA
Un encargo con libertad absoluta
«Recibir un encargo de estas características, aparte de la responsabilidad, conlleva un sentimiento muy bonito», confesaba José Martín España al inicio de la entrevista. Para el artista, pintar para Málaga era un sueño alimentado por su cercanía a la cartelería de la tierra, mencionando la influencia de la Semana Santa de Vélez-Málaga en sus inicios.
Lo que marcó la diferencia en este proyecto fue la confianza ciega depositada por la Agrupación de Cofradías. Según relató el pintor, el presidente de la institución fue claro desde el primer momento: «Queremos una obra tuya». Esa libertad plena fue el combustible para buscar algo más allá de lo estético. «Todos buscamos una originalidad y un sello propio», afirmó Martín España, quien se sintió respaldado para explorar nuevos límites.
El movimiento como obsesión: El concepto tridimensional
La gran novedad del cartel de 2026 reside en su formato. El autor explicó a Pablo Domínguez que su obsesión era «representar el movimiento y lo efímero de la Semana Santa». Tras varios bocetos en los que el soporte plano se le quedaba corto, decidió romper la bidimensionalidad inspirándose en el arte óptico y cinético de mediados del siglo XX.
«Quería que el espectador pudiera convivir con la obra», explicó. El resultado es un cartel que cambia según la perspectiva, permitiendo ver a la Virgen de frente o apreciar el desarrollo del manto y el trono de espaldas, emulando el dinamismo de una procesión en la calle. Esta interactividad ha sido clave en su recepción: «Se han hecho reproducciones planas, pero también otras donde los espectadores han podido participar, montarlo y tener la propia experiencia en sus manos».
La elección de la Soledad de Mena
Sobre la elección de la Virgen de la Soledad de la Congregación de Mena, Martín España fue rotundo: buscaba un icono. Tras descartar ideas iniciales, se decantó por una imagen con devoción «incluso fuera de las fronteras de Málaga» y que, curiosamente, no había protagonizado un cartel oficial en solitario con este enfoque.
El artista huyó de inventos visuales para centrarse en lo esencial: «Al final, el trono de la Virgen malagueño, dorado, con arbotantes y un desarrollo de manto espectacular, es lo que quería plasmar».
Reivindicación de la pintura y el «Cuaderno de Conciencia»
Durante la entrevista, José Martín España dejó titulares importantes sobre el estado actual del arte sacro. Defendió la «corrección pictórica» frente al uso excesivo de la fotografía en décadas pasadas. «La pintura nos ofrece la posibilidad de aportar mucho más, de llevar un poco de metafísica dentro de esa imagen real», argumentó, comparando la visión del pintor con la capacidad de captar el alma de la fiesta más allá de una instantánea.
Sin embargo, el artista también se mostró crítico con la forma en la que consumimos la Semana Santa hoy en día, caracterizada por la prisa y las redes sociales. Martín España hizo alusión a su «cuaderno de conciencia», donde anotó la frase: «Créetelo, vívelo y recuérdalo».
«Cuesta trabajo que la obra tenga su propio protagonismo cuando estamos rodeados de anuncios y publicaciones en redes sociales», lamentó. Para el cartelista, la Semana Santa corre el riesgo de convertirse en un producto de consumo rápido, donde importa más la foto para Instagram que la vivencia espiritual o estética. «Lo barato sale caro y lo rápido, al final, hay que cambiarlo», sentenció, haciendo un llamamiento a pausar y disfrutar de los detalles, de los enseres y del patrimonio humano de las cofradías.
Elogio a la Semana Santa de Vélez-Málaga
Antes de finalizar, el autor tuvo palabras de admiración para la Semana Santa de la Axarquía. Martín España destacó la «escala intermedia» de los tronos de Vélez-Málaga, que considera «chulísimos» y muy característicos, así como la autenticidad de sus recorridos. «Me encanta que contéis con el centro y con la sinuosidad de vuestras calles», comentó, valorando que en Vélez se mantenga una esencia que a veces se diluye en las grandes urbes por cuestiones logísticas.
José Martín España cierra así un capítulo brillante con Málaga, dejando una obra para la Semana Santa de 2026 que invita no solo a mirar, sino a reflexionar sobre cómo el arte contemporáneo puede y debe dialogar con la tradición barroca más pura.








