Sufrir un accidente de tráfico es una experiencia traumática que, en la gran mayoría de los casos, deja secuelas físicas. Sin embargo, el desconocimiento sobre los pasos a seguir y los derechos del accidentado a menudo complican y retrasan la recuperación.
AUDIO DE LA ENTREVISTA
En nuestra última emisión, abrimos los micrófonos a Antonio Mercado, especialista de Viten (ubicado en Calle Camino Viejo de Vélez, nº 10, Vélez-Málaga), para arrojar luz sobre el funcionamiento de su Unidad de Tráfico y desmitificar el proceso de rehabilitación.
El derecho a la recuperación: El convenio UNESPA
Una de las primeras barreras a las que se enfrenta una persona tras un siniestro es la desinformación. Como explica Mercado, muchas víctimas desconocen que los centros de fisioterapia están adscritos al convenio UNESPA.
«Después de tener un accidente, tenemos el derecho a una rehabilitación totalmente necesaria, por pequeño que sea el golpe. Este derecho está cubierto por nuestro seguro», afirma el fisioterapeuta. Desde un leve tirón hasta una fractura, la cobertura médica y de recuperación es un derecho garantizado que el paciente debe ejercer cuanto antes.
Las «lesiones silenciosas» y el temido latigazo cervical
Uno de los grandes mitos que se desmontaron durante la entrevista es la creencia de que, si no hay dolor inmediato, no hay lesión. Antonio Mercado advierte sobre el papel de la adrenalina: «En el momento del choque, nuestro cuerpo entra en modo supervivencia. La adrenalina enmascara cualquier tipo de lesión. Pensamos en el coche, en los acompañantes… pero una vez que el cuerpo se relaja, empiezan a aparecer las secuelas».
Estas secuelas pueden dar la cara horas, días o incluso semanas después. La más común de todas es el latigazo cervical. Lejos de ser producto directo del impacto, Mercado detalla que se trata de un mecanismo de defensa: «Nuestro propio cuerpo, al prever el golpe, se protege con tanta fuerza que produce una hipertonía o contractura severa en la zona cervical y el trapecio. Es una contracción tan fuerte que luego no se suelta».
Las consecuencias de este latigazo van mucho más allá del dolor de cuello: mareos, náuseas, bajadas de tensión y fuertes dolores de cabeza son síntomas habituales que incapacitan enormemente al paciente en su día a día.
Atención integral en Viten: «El paciente solo debe preocuparse de recuperarse»
El abordaje en la Unidad de Tráfico de Viten destaca por su carácter integral. El objetivo principal es eliminar el estrés administrativo para la víctima.
El proceso es ágil: una vez solicitada la rehabilitación mediante el seguro, Viten gestiona la cita médica inicial. Tras la valoración del doctor, la rehabilitación suele comenzar de forma casi inmediata, a menudo al día siguiente. «Hacemos un muy buen trabajo de recepción para solucionar todo el papeleo. Nuestro objetivo es que el paciente tan solo se dedique a recuperar su cuerpo», subraya Mercado.
Mucho más que un «simple masajito»
La recuperación requiere compromiso. Mercado destaca la importancia de una evaluación personalizada, ya que cada paciente y cada lesión son únicos. El tratamiento evoluciona desde una fase aguda (donde se actúa con suma precaución debido al dolor intenso y los mareos) hasta la introducción de terapia manual, tecnología avanzada, readaptación física e incluso, si el paciente lo tolera y lo requiere, terapias invasivas.
No obstante, el fisioterapeuta lanzó un «tirón de orejas» amistoso a los pacientes respecto al trabajo en casa: «Lo ideal es que el paciente llegue a la clínica con una sobrecarga de haber trabajado en casa para que nosotros le descarguemos y guiemos, pero la realidad es que convencerles para que dediquen 20 minutos diarios a sus ejercicios es, a menudo, una batalla perdida».
La advertencia es clara: no rehabilitarse adecuadamente tiene un precio alto. Si no se trata esa hipertonía y no se recupera la movilidad, el cuerpo se adapta a esa limitación, lo que inevitablemente deriva en dolor crónico a largo plazo.
El factor psicológico en la consulta
Finalmente, Antonio Mercado puso en valor la labor humana detrás de la fisioterapia. Los accidentados llegan a la consulta asustados, mareados y vulnerables. «Pasamos mucho tiempo con ellos y hacemos mucho trabajo psicológico para calmarles. Vemos este proceso todos los días y sabemos que, aunque ahora estén mal, en unas semanas van a estar mucho mejor. Transmitir esa esperanza y empatía es fundamental».
Si has sufrido un accidente de tráfico recientemente, no subestimes los síntomas y ejerce tu derecho a una recuperación digna y profesional.
📍 Viten se encuentra a tu disposición en la Calle Camino Viejo de Vélez, nº 10 (junto al Colegio Axarquía). Puedes conocer más sobre sus servicios e instalaciones a través de su página web: viten.es.








